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jueves, 21 de marzo de 2013

¿Para que sirven los dientes de leche?

En el recién nacido el tamaño de la cabeza es proporcionalmente mayor que el de la cara, esta crecerá más durante la infancia por el desarrollo de las fosas nasales y del sistema masticatorio.
Proporción cabeza/cara en el infante

Es esencial que se establezca durante el primer año de vida una respiración nasal que desarrolle las fosas nasales y paladar que está debajo de estas, que es el alojamiento de los dientes.
Bebé con respiración nasal con buen desarrollo de las aletas nasales

La cara crece tanto que el sistema masticatorio en el cuerpo es el único que se renueva como órgano. Tenemos primero una dentición de leche adaptada al tamaño de la cara infantil que luego se cambian por una definitiva con dientes más grandes para dar masticación en la cara adulta que es mayor también en tamaño.
Radiografía en la que apreciamos el menor ancho de los dientes 
temporales (inferiores) de sus homólogos definitivos (superiores)

Para que se produzca ese enorme crecimiento de la cara, el sistema masticatorio necesita gran cantidad de estimulación o ejercicio para desarrollarse. Si la boca de los niños funciona bien, una buena masticación es el ejercicio que genera estímulos para un buen desarrollo de la cara. Por este motivo, no hay que creer que "los dientes de leche no valen para nada", si fuese así la naturaleza no los hubiera creado.
Niño de 5 años que respira por la nariz, tiene una buena masticación 
por lo que el paladar se desarrolla adecuadamente

Es importante consultar al dentista a una edad temprana, a los 3 ó 4 años, ya que si la función de la boca no es buena se está generando un problema de falta de espacio para que se coloquen los dientes definitivos, que erupcionan a partir de los seis años, quedando mal colocados (con un perjuicio estético), pero sobretodo tendrán una mala función, que pueden generar patologías de adultos (disfunción articular, trauma oclusal, patología periodontal,..) por tener una boca desequilibrada.
Bloqueo de la función masticatoria por exceso de entrecruzamiento dental a los 6 años


Es más fisiológico favorecer la función para que la boca se desarrolle de forma natural mediante una buena masticación y si esta no existe será el odontopediatra quien guíe para lograrla y que los dientes se coloquen mejor. Si esperamos a que el niño haya cambiado todos los dientes entre los 9 y 12 años, entonces los dentistas intentaremos imitar a la naturaleza con nuestra ortodoncia, colocando  los dientes dentro del tamaño que tengan sus huesos, dando una función masticatoria adecuada. 
Boca desequilibrada a los 11 años por colapso en la función masticatoria
 de los dientes de leche que al no haber sido tratada por un odontopediatra 
se ha heredado el mismo problema en la dentición definitiva


Si hemos hecho la prevención desde pequeños, los huesos se desarrollan teniendo capacidad para acoplar los dientes y podemos prevenir un tratamiento  de ortodoncia.
Boca de 4 años (encaje dientes posteriores lado derecho)

Movimiento de masticación hacia el lado derecho, deslizan los dientes 
inferiores con contactos múltiples por los superiores

Boca de 4 años (encaje dientes posteriores lado izquierdo)

Movimiento de masticación hacia el lado izquierdo, deslizan los dientes 
inferiores con menos contactos múltiples en los superiores, es canino esta 
poco gastado porque mastica más por el lado derecho




miércoles, 5 de diciembre de 2012

Revise la boca de sus hijos cada seis meses por prevención.

Un dentista con experiencia en niños, cada seis meses (navidades y verano) debe revisar la boca desde los 3-4 años, vigilando su salud (higiene, caries, traumatismos), su desarrollo (crecimiento, hábitos) y la función de su boca (masticación).

En las primeras visitas de los niños al dentista, lo primero que hará el odontólogo es comprobar que no tengan caries para que los dientes de leche cumplan su función de “masticar”
Boca sin caries, en niño de 5 años


En los niños, las caries aparecen rápidamente tras erupcionar la nueva pieza en la boca, ya que se encuentra en un medio desconocido y agresivo. 
Izquierda: Primer molar temporal con caries (zona más oscura); 
Centro: segundo molar con empaste en amalgama (zona más blanca); 
Derecha: primer molar definitivo con empaste en composite (zona blanca)


Es importante mientras dure el uso del chupete no mojarlo en miel o sustancias azúcaradas que pueden provocar al dormirse el niño con el chupete en la boca lesiones graves por descalcificación. Lo mismo ocurre con ácidos, no debe ponerse zumos en biberones para que el niño se duerma.
Caries en superficie plana de incisivo central de leche


Respecto a la higiene bucal en las revisiones se le aconsejará sobre los métodos más adecuados para su hijo. Si es posible jugando se le pasará un cepillo sentado en el sillón dental para que el niño se vaya con la sensación de que ha sido tratado y que no ha pasado nada, para así ser más fácil su aproximación cuando necesite algún tratamiento.

Seguidamente como aún no habrán erupcionado los dientes definitivos, se hará un análisis en profundidad de la mordida de los dientes de leche, que son los van a guiar el desarrollo de los dientes definitivos creando las condiciones idóneas para que salgan bien colocados. Es necesario a estas edades diagnosticar si el niño tiene una buena masticación hacia ambos lados, lo que provocará un desgaste de los dientes de leche a los 6 años, reflejando que los ha usado.
Buena oclusión que será la guía para un correcto posicionamiento 
de los dientes definitivos gracias a una buena masticación


También se analizarán todos los estímulos nocivos (respiración bucal, masticación unilateral, deglución infantil…) y hábitos perjudiciales (uso del chupete más allá de los dos años, chuparse el dedo..) que cuando están presentes condicionan a diario un mal desarrollo de la boca.
Mordida abierta con deglución infantil que no 
permite una buena masticación hacia los lados


Las distoclusiones o falta de crecimiento mandibular, están provocadas por una pobre masticación que no desarrolla la musculatura, y al no contactar los incisivos superiores con los inferiores no crea una buena masticación hacia los lados, lo que provoca falta de anchura en el paladar que no permite a la mandíbula avanzar. Creará también un patrón de masticación unilateral o en apertura y cierre
Dientes inferiores retrasados respecto a los superiores, por 
un paladar estrecho que no permite crecer la mandíbula


Los prognatismos mandibulares o exceso de crecimiento mandíbular, son habituales junto con las mordida cruzadas, cuando la lengua adopta una posición más baja y adelantada dentro de la boca, por lo que no estimula el desarrollo del paladar y si empuja la mandíbula que crece sin freno. También se asocian con frecuencia a la respiración bucal que facilita este patrón de crecimiento.
Mandíbula muy grande que crece sin control 
por respiración bucal y mala deglución


Las mordidas cruzadas están muy relacionadas con la forma de dormir, es decir, dormir boca abajo o metiendo la mano debajo de la cara crea una presión en el maxilar superior que comprime su desarrollo durante muchas horas al día mientras que la mandíbula por gravedad cae hacia ese lado cruzando la mordida. Esto creará un patrón de masticación unilateral o desequilibrado.
Niña de 7 años en que todos los dientes desde el incisivo lateral izquierdo 
hasta el último molar están mordiendo por dentro de los inferiores al no haber 
crecido el paladar a lo ancho por dormir apoyada en la cama sobre la izquierda


Las mordidas abiertas se crean al respirar por la boca, por el uso prolongado del chupete, por chuparse el dedo, por deglución infantil (tragar saliva empujando la lengua contra los incisivos en vez de apoyándola en el paladar). Esto creará una mala función bucal masticando en apertura y cierre.
Mordida abierta en chica de 30 años por chuparse el dedo, observar 
como están más separados los dientes en donde interpone el dedo


Es por ello que el odontopediatra, es la persona que mejor conocerá el funcionamiento de la boca infantial, poniéndo los medios para ayudar a su desarrollo y por lo tanto también entenderá mejor el funcionamiento de adulto, ya que ha conocido la evolución desde la niñez, en relación a los estímulos que han condicionan su desarrollo (forma de dormir, comer, respirar, etc.….).

miércoles, 7 de noviembre de 2012

¿Como funciona la boca de los 3 a los 6 años?


Desde los 3 años momento en que el niño ya tiene todos los dientes de leche en la boca hasta los seis, momento en que salen los primeros dientes definitivos, si la boca funciona, es decir, que mastica alternativamente por ambos lados,    alimentos secos, duros, carne, etc… el maxilar se desarrollará bien, crecerá en anchura y longitud,  guiado por los movimientos hacia los lados de la mandíbula mientras mastica.


Maxilar bien desarrollado por una buena masticación




Una buena masticación con buen desarrollo del maxilar se aprecia en los incisivos superiores que estarán todos separados.

Separación fisiológica entre incisivos temporales


Este espacio entre los dientes temporales lo aprovecaharán los dientes definitivos que son más grandes para salir a boca y ahora sí quedarán todos juntos sin separación entre ellos.

Erupción ideal de incisivos centrales superiores 
definitivos aprovechando el espacio sobrante


También una boca que mastica bien desagastará los dientes.  A nivel de las muelas posteriores se apreciará un aplanamiento de las superficies masticatorias, provocado por unos músculos masticatorios potentes y bien desarrollados por este tipo de alimentación.

Desgaste de molares temporales por una buena masticación


Una mala masticación entre los 2 y los 6 años, condicionará por falta de estimulación un desarrollo asimétrico que hará que los maxilares no crezcan favorablemente. Los dientes de leche podrán presentar mordidas cruzadas, retrasadas o invertidas, dando una masticación  unilateral o atrapada en apertura y cierre sin balanceos. Estas patologías son fácilmente dirigibles hacia un buen desarrollo,  con tratamiento odontopediátrico de estimulación neuroclusal y ortopedia.  Buscaremos con estos tratamientos conseguir esa buena masticación bilateral de la mandíbula, para ensanchar el paladar mientras masticamos y crear espacio a los dientes definitivos que erupcionarán en los siguientes años, así como permitir el desarrollo de los huesos de toda la cara.

Boca en niño de 8 años con falta de espacio para los dientes por haber 
recibido una estimulación desfavorable durante el crecimiento
 


En los casos de mordia abierta, en que los incisivos no contactan tras erupcionar, debido a que la mandíbula no tiene una buena estimulación, (uso del chupete, succión digital, succión labial, deglución atípica….) presentarán una falta de crecimiento mandibular por lo que no se produce la activación del circuito neural que genera los movimientos de lateralidad mandibular. Serán niños que masticarán en apertura y cierre, comerán lentamente, habitualmente se les dará una dieta más blanda o purés que comerán mejor. A los 5-6 años tendrán los dientes sin desgastar, por falta de masticación bilateral por una baja potencia muscular, en definitiva un subdesarrollo del sistema que se manifestará de adulto, pero la lesión se ha creado desde la primera infancia.

Mordida abierta en niño de 4 años, se aprecia que no se 
desgastan los dientes al masticar pobremente


En este intervalo de edad, salen las primeras muelas definitivas, aparecerán sin que se caiga ninguna pieza justo detrás de las últimas de leche

Inicio de erupción del molar de los seis años por detrás 
del último molar temporal en niño de 5 años y medio


El niño que ha masticado bien, y consecuentemente ha desgastado los dientes de leche, permitirá, al salir las primeras muelas definitivas con toda su anatomía intacta, que engranen el primer molar definitivo superior con el primer molar inferior. 

Molar de los 6 años erupcionado con su forma intacta, 
los demás dientes de leche si están desgastados


El engranaje que se establece entre los primeros molares definitivos “muelas de los seis años” guiará la función de la boca adulta desde este momento. Gracias a los surcos y cúspides que tienen las primeras muelas definitivas, serán como las ruedas dentadas de cualquier máquina, permitiendo deslizar hacia los lados la mandíbula desencajándose las cúspides de una muela superior entre los surcos de su antagonista inferior y viceversa. La naturaleza ha creado una anatomía en cada diente para un fin concreto que es una buena masticación hacia los lados que nos permita alimentarnos, al ser capaces de desgarrar los alimentos.

Al fondo de la boca se aprecian el engranaje del primer molar superior e 
inferior con su forma intacta, al comer guiarán la masticación


¿Cuándo es necesario una primera visita al dentista?.  Lo ideal es que los niños con 3-4 años acompañen a los padres a su revisión dental para que este medio no les resulte raro. Además, si visita frecuentemente al dentista como lo haría con cualquier otro médico, y observa que sus padres se dejan revisar o tratar normalmente, no tendrá miedos ya que jugando se sentarán también para mirarle por primera vez sus dientes de leche. Por ello a estas edades haremos en muchas ocasiones los tallados selectivos (desgastar ciertos puntos de las cúspides de los dientes que no ha ocurrido por falta de movimiento lateral en la masticación) para facilitar el inicio de una buena masticación y permitir al erupcionar las primeras piezas definitivas cumplir su función de guiar la masticación para seguir desarrollando el crecimiento de los huesos de la cara en anchura, altura y longitud.

lunes, 1 de octubre de 2012

¿Cómo funciona la boca entre los 6 y 24 meses?

NACEMOS SIN DIENTES:

Al nacer la boca de un bebé es plana, y durante los seis primeros meses permanece así mientras no salgan los dientes. Lo esencial en esta etapa poder tener una lactancia materna que obliga al bebé a ejercitar la musculatura para poder desarrollar la masticación unos meses después.

Altura mínima de la boca, por no haber erupcionado ningún diente


ERUPCION DE LOS INCISIVOS:
Entre los 6 y 12 meses saldrán los primeros incisivos inferiores y superiores, aumentado la altura de la cara

  • Normalmente a los 6 meses salen los incisivos centrales inferiores. 
  • A los 7 meses lo harán los incisivos centrales superiores. 
  • En torno a los 8 meses erupcionan los incisivos laterales inferiores. 
  • Con 9 meses lo harán los incisivos laterales superiores. 
Lo fisiológico es que los incisivos estén separados, este espacio sobrante lo aprovecharán en su dia los dientes definitivos al salir a boca. Cuando los dientes están muy juntos, es sinónimo de un paladar pequeño, o una boca que no mastica por lo que no se desarrolla y necesitará de la estimulación precisa con aparatología más adelante, ya que los dientes definitivos saldrán amontonados al tener poco espacio.
Separación favorable entre dientes de leche para el recambio dental


Con la erupción de estos dientes se crea nuevo circuito neural que hará moverse la mandíbula a delante y a los lados para atrapar y cortar los alimentos, se crea así al contactar los dientes el primer estímulo masticatorio.
Aumento de altura de la cara, con la erupción de los incisivos



Nos podemos encontrar la situación en que al erupcionar los incisivos superiores no pueden contactar con los inferiores, por estar estos retrasados debido a que la mandíbula crece poco sino tiene una buena estimulación (lactancia artificial, chuparse el dedo, uso del chupete..). Aquí no se va a crear el circuito neural que hará moverse la mandíbula hacia los lados, por lo que serán niños que masticarán en apertura y cierre, comerán lentamente, la carne la exprimirán para obtener sus jugos y escupirán las fibras, por lo que habitualmente los padres tenderán a alimentarlos con dieta más blanda o purés que comerán más fácilmente.

Mordida abierta con falta de contacto entre incisivos
lo que no dificulta la masticación a los lados


ERUPCION DE LOS PRIMEROS MOLARES:
Entre los 12 y 16 meses aparecen los primeros molares temporales. Con ello se crea la primera mordida al engranarse las cúspides de las muelas superiores e inferiores. 

ERUPCION DE LOS CANINOS:
Entre los 16 y 20 meses, saldrán los caninos por detrás de los incisivos y por delante del primer molar. Estos serán los dientes que dirijan la masticación hacia los lados al resbalar el canino inferior sobre el superior en la masticación lateral. A veces saldrán antes que el primer molar siendo esto considerado una situación normal también.

ERUPCION DE LOS SEGUNDOS MOLARES:
Finalmente entre los 20 y 24 meses los últimos dientes en salir son los segundos molares. La muelas tienen una anatomía que la naturaleza ha previsto para que engranen las de abajo con las de arriba, mediante cúspides, fosas y surcos que permiten el movimiento hacia los lados para desengranar las muelas y como la rueda de un molino deshacer los alimentos.
Dentición temporal completa con 20 dientes


DESARROLLO BUCOFACIAL EN EL LACTANTE:

La cara se desarrolla desde recién nacido durante los primeros años de vida, gracias a la estimulación que recibe (respiración y masticación),  por ello unos estímulos desfavorables (respiración bucal, lactancia artificial, dieta predominante blanda) o estímulos nocivos (uso del chupete más allá de los dos años, succión digital, deglución atípica) traerán una falta de desarrollo facial solo apreciable años más tarde.



Si el niño tiene una dieta predominantemente blanda más tiempo de lo deseable (sólo toma biberón y papillas) la mandíbula se mantendrá corta y todos los dientes inferiores quedarán retrasados y atrapados dentro del paladar por lo que la boca no funcionará bien hacia los lados. 
Lactancia artificial constituye una estimulación pobre para el desarrollo bucal


Antes del primer año, hay que introducir alimentos sólidos para que se produzca la transición desde lactante (que mueve la mandíbula de atrás a delante) a un primer mordisqueo entre los incisivos (movimiento de atrás a delante y hacia los lados). Es bueno dar fruta para que el niño la muerda o deshaga, absorba los jugos y se empiece a acostumbrar a otros sabores. Posteriormente daremos alimentos para que aprenda tragar sólidos, como son pescado, queso, pavo, etc.. Finalmente será necesario que aprenda a masticar con alimentos más secos y duros, al ser crujientes los deshará con más facilidad para ir estableciendo una nueva masticación (moviendo la mandíbula a ambos lados).
Masticación de pescado desmigado


Cuando una mala estimulación ha creado una boca, que mastica en apertura y cierre, sin masticar hacia los lados, para desgarrar los alimentos. Será frecuente que se eternicen comiendo, harán bolas de alimentos en los carillos ya que mastican con dificultad y es difícil introducirles la carne, que son alimentos más complicados de comer. En estos casos los alimentos se introducirán más lentamente, dándole primeros aquellos por los que tenga preferencia, en trocitos pequeños. Si hace una bola se mezclarán con alguna fruta acuosa o agua para que le sea más fácil tragarlo hasta poder darle el alimento sin más. Si hace una bola hay que empujarle con el dedo para que la mueva y la mastique.
Boca que mastica abriendo y cerrando sin movimientos a los lados


Es esencial que cuando salgan las primeras muelas, entre los 12 a los 18 meses, se debe pasar un cepillo o gasa sobre la superficie con la que se mastica al menos una vez al día, sino en ocasiones aparecerán caries en muelas que duran hasta los 10 años aproximadamente.

Otra recomendación básica será que entre los 16 y 20 meses eliminemos el uso del chupete, ya que sino al pasar muchas horas al día interpuesto entre los incisivos, favorecerá el desarrollo de una mordida abierta.



Otra recomendación importante si su hijo se chupa el dedo es quitar el hábito entorno al año.


jueves, 27 de septiembre de 2012

¿Cómo funciona la boca del lactante?

En el recién nacido hay una gran desproporción entre la cabeza (es mayor) y la cara (que es corta y la mandíbula está retrasada)

La cabeza tiene previsto genéticamente un crecimiento moderado. La cara en el mismo tiempo debe crecer proporcionalmente mucho más, por ello necesita una buena estimulación o ejercicio para desarrollarse. La naturaleza ha previsto esta situación y cuenta con unos estímulos que favorecerán el desarrollo adecuado como son la respiración  nasal (desarrolla a lo ancho la fosas nasales y el paladar), la lactancia materna (estímula el crecimiento mandibular) y la masticación (desarrolla a la largo y ancho los maxilares). 
Proporción cabeza/cara en el recién nacido



La respiración nasal, se instaura espontáneamente nada más nacer, y si no se pierde por obstrucciones respiratorias transitiorias (bronquilitis, etc..) que hagan que el niño abra la boca y aprenda un camino más fácil para tomar aire, será un estímulo básico que favorecerá el desarrollo en anchura y longitud de las fosas nasales y del paladar. Si el niño abre la boca para respirar, respiración bucal, los musculos de la cara se elongan, comprimiendo el maxilar superior por lo que no podrá crecer a lo ancho (las consecuencias no se apreciarán en esta edad), probablemente se desarrollará una mordida cruzada.


El niño nace sin dientes, y su mandíbula inferior es más corta que el hueso maxilar superior. Esa posición natural retrasada de la mandíbula, se corregirá espontáneamente ayudada por lactancia del pecho de su madre. Los músculos de la masticación tiran hacia delante de la mandíbula y esa fuerza muscular es el estímulo que hace crecer y compensar esta posición retrasada.    
Posición fisiológica retrasada de la mandíbula


La lactancia materna supone un gran esfuerzo para el bebé, ya que avanza la mandíbula, mete la lengua por debajo y exprime el pecho, fatigándose hasta quedar dormido. Esto genera una potencia muscular que nos valdrá para masticar y desgarrar alimentos, siendo muy beneficioso para el desarrollo fisiológico de la boca.


Lactancia natural, gran esfuerzo muscular, agotamiento intenso


La lactancia artificial (biberón), facilita enormemente el trabajo que supone para el bebé la lactancia materna, y se alimenta con poco esfuerzo, no se cansa tanto y pedirá con más fuerza el chupete cuando lo conozca, para cansarse. En otras ocasiones conocerá el dedo y desechará el chupete.
Lactancia artificial, menor esfuerzo muscular, menor agotamiento



En estas dos situaciones anteriores la musculatura masticatoria no se desarrollará igual. Con lactancia artificial será más frecuente una musculatura menos potente, con una función peor del órgano masticatorio dando menor desarrollo los huesos de la cara. A esto tampoco ayudará en los siguientes años la alimentación blanda e industrial, que predomina en nuestra civilización. Una musculatura masticatoria potente, constituirá el tercer pilar esencial para el desarrollo bucal, ya que si el niño mastica alimentos duros y fuertes, el ejercicio intenso creará unos huesos grandes (maxilar y mandíbular) que tendrán espacio para acoplar todos los dientes que la naturaleza creó para este fin.
Paladar niño 4 años con buena masticación


A nivel dental el recién nacido no tiene dientes, por ello lo esencial es que empiece a recibir la mejor estimulación para poder tener un desarrollo favorable.
Boca sin dientes en un recién nacido


En alguna ocasión el bebé nace con uno o dos dientes, dientes conatales, normalmente en el propio hospital serán extraídos. Si erupciónan de forma temprana en los primeros meses, no tiene mayor importancia salvo que dificultan para la mamá la lactancia materna, porque le hacen daño con los dientes.

Todos los dientes primarios o de leche ya están formados dentro de la encía al nacer, pero los definitivos se están formando en este momento. Procesos generales infecciosos dejan alguna en ocasiones una secuela, en esos dientes en formación, creando un diente con unas áreas menos mineralizadas, más débiles esas partes de su superficie. Se apreciará como una zona de color amarillo o parduzco donde con más facilidad puede aparecer caries en ese punto.
Defecto de mineralización en incisivo lateral